A través de la mirada de un niñ@ autista

Imagina por un momento que te encuentras en un parque disfrutando del atardecer y sin algún tipo de aviso, escuchas de pronto a un niño llorar debido a que se ha caído de su bicicleta. Probablemente la mayoría  de las personas piense en 2 formas de actuar:

1.- De manera empática: nuestro lado de hermano mayor o paternal, si es que ya tenemos hijos, nos haría aproximarnos al niño para preguntarle cómo se encuentra, darle ánimos y mostrarnos comprensivos a sus sentimientos.

2.- Sistematizado: Sin aproximarse al menor se hace un análisis de los posibles factores que llevaron a la caída, desde algún descuido por parte del niño, las condiciones de la bicicleta, hasta el no contar con un equipo adecuado de protección que pudiera causar un daño físico al niño. En este caso el enfoque está en la resolución técnica del problema para evitar que se repita en un futuro. Y 3, porque no es lo ideal pero sí que lo hay, “indiferente”. En esta tercer forma de actuar o más bien de no actuar, la persona espera a que alguien más solucione el problema, sino lo conozco no es mi asunto ¿para qué me meto?

Dicho esto, ¿te consideras una persona empática? ¿Tiendes a sistematizar? Esa es la diferencia clave entre el cerebro femenino y el masculino, según  el psicólogo Simon Baron- Cohen, director del Centro de Investigación del Autismo de la Universidad de Cambridge; por lo que, el autismo, también conocido como trastorno del espectro autista (TEA) es una condición que afecta la forma en que una persona interactúa, se comunica y percibe el mundo que le rodea, suele tener orientación al detalle y dificultad para el lenguaje, tendencia al desapego y a la sistematización, todas ellas cualidades cognitivas vinculadas a una masculinidad extrema. En este espacio te compartiremos la perspectiva de los niños con autismo, ¿qué es? Y ¿cómo detectarlo?

El espectro


Es importante tener en cuenta que el autismo es un espectro, lo que significa que puede manifestarse de diversas maneras y en diferentes grados de severidad. Algunas personas con autismo tienen habilidades excepcionales en áreas específicas, mientras que otras pueden enfrentar desafíos significativos en su vida diaria. Bajo el concepto de la neurodiversidad el autismo puede ser considerado como una variación natural en la condición neurológica humana, en lugar de una desviación o anormalidad, pues no existe un cerebro normal, un estándar al que tenemos que llegar, sin embargo, lo que puede repercutir de forma negativa en nuestros niños con TEA severo son las variaciones extremas a las que pueden llegar como comportamientos agresivos o autolesivos, epilepsia y depresión mayor.

¿Cómo se detecta el autismo?

Detectar el autismo en los niños puede ser una labor desafiante, ya que los síntomas pueden variar ampliamente y pueden ser difíciles de distinguir de los comportamientos típicos de desarrollo en las primeras etapas de la infancia, sin embargo, la edad estándar para identificar el padecimiento del TEA es a partir de los 2 años de edad, teniendo como algunas señales de advertencia:

  • Dificultades en la comunicación: Esto puede manifestarse en la falta de balbuceo, gestos o palabras a una edad en la que se espera que los niños comiencen a comunicarse.
  • Problemas en la interacción social: No hacer contacto visual, no responder a su nombre o mostrar poco interés en interactuar con otros niños.
  • Comportamientos repetitivos o restrictivos: Estos pueden incluir movimientos corporales repetitivos (como balancearse o aletear las manos), obsesión con ciertos objetos o temas.
  • Sensibilidad sensorial: Muchos niños con autismo son sensibles a estímulos sensoriales como luces brillantes, sonidos fuertes o ciertas texturas de alimentos. Pueden reaccionar de manera exagerada o evitar estos estímulos por completo.
  • Desarrollo motor o cognitivo atípico: Algunos niños con autismo pueden mostrar retrasos en el desarrollo motor, como no gatear o caminar a la edad esperada, o pueden tener dificultades para aprender ciertas habilidades cognitivas, como contar o reconocer letras y números.

Claramente, el diagnóstico temprano puede ser la clave, por lo que, gracias a los avances tecnológicos se ha comprobado que el autismo puede detectarse  mediante resonancia magnética del cerebro de bebés de seis meses, esto debido a ciertos rasgos neurológicos presentados.

Cortometraje

En 2019 Pixar estrenó el cortometraje “Float”, la historia de un padre que descubre que su hijo recién nacido tiene una habilidad especial, ya que puede “flotar”. Esta habilidad única y extraordinaria hace que su hijo sea diferente a los demás niños, teniendo el padre primero la idea de esconder esta característica que eventualmente termina por salir a la luz. Es entonces cuando debe tomar una decisión, aceptar la cualidad única y extraordinaria de su hija o no.